Los días pasan como pasan las gotas de agua cuando abres el grifo, cuando te quieres dar cuenta el mes que creías que iba a durar como el más largo de los tiempos, se te ha escurrido entre las manos. Pensando en lo importante que es el tiempo me doy cuenta que soy un experto en hacer que este se malgaste, pero como más me gustaría perder el tiempo es viendo sus ojos, esos ojos que se convertirían en dogma porque con sus labios podrían ser mi nueva religión.
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