De su boca empezaron a salir verdades más afiladas que el acero, con dos simples palabras consiguió callar a toda aquella sala, en ese momento el silencio se hizo realmente denso, la tensión era el plato que se servia en aquel congreso, no había más tonterías sobre las que discutir en aquel momento todo se había reducido a lo que ellos habían destruido en favor de sus amigos de las grandes empresas, se escuchó incluso a alguno tragar saliva... De nuevo se abrió su boca ahora para en tono represivo y áspero para retumbar en la sala.
"La soberanía será el castigo que caerá sobre vosotros por haber conseguido llenar de miseria, dolor y hambre al pueblo, cuando los sin voz se alcen se llenarán estas paredes de rojo y vosotros solo vosotros seréis culpables del delito, lo suyo será justicia."
No hay comentarios:
Publicar un comentario